domingo, 30 de agosto de 2009
Goodbye Agosto...
"Que al exhalar,
el humo de mi cigarrillo perfile
los rayos del sol que entran por la ventana.
Tu mano caliente reposa sobre mí.
Poder acariciarte enterx,
todo el tiempo del mundo para ello.
Sin prisas. Mientras duermes.
Para mí. Mientras duermes".
A.M.
jueves, 27 de agosto de 2009
domingo, 23 de agosto de 2009
sábado, 22 de agosto de 2009
martes, 18 de agosto de 2009
sábado, 15 de agosto de 2009
¿Quieres comer? Pues chúpamela...

Esa es la libertad que el apoyo internacional ha conseguido para las mujeres de ese país.
Me dan ganas de vomitar.
jueves, 13 de agosto de 2009
Al Otro Lado

Quizás, realmente, todo lo que nos pasa se deba a casualidades...
O quizás no...
viernes, 7 de agosto de 2009
Cuentos de Mesoamérica. Fantasía Nº5: "El Premio Nobel"

El anciano se levantó lentamente, besó a su adorada y emocionada esposa, y se dirigió al estrado. Mientras avanzaba, paso a paso, recordó la primera vez que alguien le aseguró que lograría ser uno de los escritores que conseguirían este mítico galardón. Fue ahora hace 50 años, en la provincia de Oaxaca, en el Pacífico mexicano. Si su vieja cabeza no le engañaba, fue una noche de luna llena sobre las arenas de las playas de Zipolite. Aquella chica andaluza de grandes ojos negros, que mirándole, entre risas, se lo anunció así: "algún día ganarás el Premio Nobel de Literatura, y recordarás mis palabras". Todos los presentes, él incluído, rieron la broma.
Ahora iba caminando hacia él. Hacia ella. Una sonrisa se dibujo en su rostro. "Va por tí, Ana".
lunes, 3 de agosto de 2009
Carta de un boquerón desde el Pacífico
Cuando uno se mete con unas gafas de bucear debajo del agua, se produce un efecto óptico que hace que las dimensiones de todo lo que le rodea se distorsionen. Al alargar la mano, te das cuenta de que lo que quieres tocar no está tan cerca de tí como imaginabas. Y ese pez que parecía tan enorme, al final resulta ser un boquerón de colores. Como la vida misma.
Pero, ¿y si de pronto te vuelves y te rodea volando un delfín?... Cruzad los dedos, allá voy....
Nota aclaratoria (dos días después): nada de delfines. Dos tortugas apareándose es lo más grande (en animal acuático) que he visto. Tampoco está mal...
Pero, ¿y si de pronto te vuelves y te rodea volando un delfín?... Cruzad los dedos, allá voy....
Nota aclaratoria (dos días después): nada de delfines. Dos tortugas apareándose es lo más grande (en animal acuático) que he visto. Tampoco está mal...
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